Paz Martínez- Urdidora de versos

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

La Cabaña – María Teresa Díez Sempere (Alicante)

Pararon a descansar en la posada. Bea como la llamaban en casa, estaba deseando bajar del carruaje, salió corriendo. Al entrar en la posada no vio el escalón y tropezó, yendo a parar de bruces a los brazos de un joven que salía. Se quedó paralizada sin saber que decir, nunca antes había estado tan cerca de un desconocido. El resto del viaje se lo pasó recordando las manos de ese joven que traspasaban la tela de su vestido y las sentía en la piel. Al llegar a su casa, donde la esperaban sus tíos, su prima Marta corrió a sus brazos y Julia que era la mayor le dio dos besos. Ven le dijo Marta, verás que bien vas a pasar el verano, además tenemos la boda de Julia. Su prima le dijo que fuera con ella para elegir las flores. Cuando entraron en los viveros se quedó de piedra al encontrarse frente al hombre que la había tenido en sus brazos. Su prima le dijo :¿ no te acuerdas de Román? jugaba con nosotras de pequeñas, ahora es el dueño de los viveros. Román se acercó y la saludó y al mirarse un escalofrío le recorrió el cuerpo. A Román le sucedió lo mismo, él que ya había estado con tantas mujeres. Los siguientes días fue un no parar con los preparativos de la boda. Bea agotada se sentó en un banco, de pronto notó alguien a su lado, era Román, en ese momento volvió el escalofrío y unas mariposas en el estómago que le convencieron de lo que en verdad sentía. El le dijo que no podía olvidarla, podían quedar para dar un paseo. Y a las cinco se encontró con él. Pasaron la tarde recordando viejos tiempos, antes de despedirse él le preguntó si se acordaba de la cabaña que había en el bosque, le dijo que sí y quedaron en verse allí. Por las mañanas ayudaba con los preparativos de la boda y por tardes se escapaba para verse a escondidas con Román en la cabaña. Allí en esos días él le enseño lo que es el amor, unieron sus cuerpos, se besaron, rozaron piel con piel, allí se sintió a punto de desintegrarse, por favor le susurraba, sin saber si lo que quería decir era ¡detente! o por favor sigue, no importaba, Román no pensaba detenerse porque lo que más deseaba era tenerla entre sus brazos y hacerla suya. La boda pasó y ellos seguían viéndose a diario en la cabaña. Un día le pidió matrimonio, se sintió la mujer más feliz del mundo. Cuando se lo contó a sus tíos pusieron el grito en el cielo, no se podía casar con cualquiera, ella era de una familia bien y él era un simple campesino. Una tarde que había quedado con Román, su prima Marta los siguió. Al volver a casa sus tíos estaban esperándola en el salón, le dijeron que preparara la maleta, porque volvía a Madrid. Su tío cogió la escopeta y salió en busca de Román y ella corrió detrás. El tío le dijo a Román que se tenía que marchar del pueblo y que nunca volviera. Ella entre sollozos le dijo que siempre lo esperaría. Nueve meses después Beatriz dio a luz un niño, dejó Madrid y volvió a la cabaña. Allí estuvo viviendo con su hijo durante cuatro años, hasta que un día Román volvió a por ellos.

Un comentario sobre “La Cabaña – María Teresa Díez Sempere (Alicante)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

MasticadoresFEM

"Solo quiero que se me recuerde como una persona que quería ser libre” Rosa Parks

Isabel Alonso Díez

Arte & Activismo

A Tinta China

Plasmando palabras, a la luz de la pluma

Buscando el sentido de un instante

Alberto Blanco González

Entre paleras y encinas.

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

Puentes de papel

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

RETAMAS Y CODESOS

Página de literatura, reseñas y poemas

ENTRE LA SOLEDAD Y EL APLAUSO... ESCRIBO

Soy un reflejo de mis historias, si no escribiera sería una sombra de mi misma

David Ortega

Blog literario y filosófico

POETAS EN LA NOCHE

Poesía, cuentos y relatos

Lo irremediable

Cine Filosofía Fotografía Literatura Música Pintura

Andiñuela de Somoza

Pueblo maragato, perteneciente al ayuntamiento de Santa Colomba.

Versos en la Somoza

Poesía en el umbral de la Maragatería

TAM-TAM PRESS

TRAFICO DE CULTURA / Piensa, crea, actúa, retumba...

Paz Martínez- Urdidora de versos

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

WordPress.com en Español

Blog de Noticias de la Comunidad WordPress.com

A %d blogueros les gusta esto: