Paz Martínez- Urdidora de versos

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

Escarcéos Juveniles – por Enrique Benito Peñalva (valladolid)

Sara había cumplido quince años, y aunque no era muy amiga de la vida rural, últimamente tenía ganas de ir al pueblo de su madre, muy predispuesta para ello, ya que le gustaba un chico de allí, Emilio, que también tenía su misma edad, y que no veía la hora de que Sara volviera a Castronuño.
Acabó el curso, y Sara iba a pasar todo el verano en casa de su abuela, en Castronuño, en ello pensaba durante los últimos exámenes. Llegado el día 25 de Junio, y con la entrega de notas, preparó las maletas y se despidió de Bilbao por un tiempo.
Al ser primerizos en asuntos de amor ambos dos, sentían un poco de vergüenza, y a duras penas conseguían disimular esa atracción. Con ingenuidad, creían que nadie se daba cuenta de ello, y la primera que se percató fue Marisa, la abuela de Sara, ya que hablando en sueños una noche decía algo de Emilio. Con sutilezas y con una pizca de ironía esperaba que Sara se lo contara, aunque Sara callaba concienzudamente, o bien cambiaba de tema de conversación.
Casi todos los días hacía lo mismo, se levantaba, desayunaba y se iba con la bicicleta hacia la Senda de los Almendros, donde quedaba a escondidas con Emilio. Después de pasar la tarde en la piscina, se encontraba con Emilio en el Parque de la Florida, a orillas del pantano. Al atardecer, y disimulando, comenzaban a besarse lentamente, entre caricias preliminares por debajo de la ropa, con pudor por acariciar determinadas partes del cuerpo. Sara titubea para decir a Emilio lo que siente por él, queriendo contarle algunos sueños en los que ambos dos sin ropa moraban un paraíso, ya que cada vez es más complicado contener su pasión. Continúan besándose, así hasta que no queda luz solar. Implícitos están sus deseos sexuales, aunque no se atreven a mencionarlo.
Se acabó el verano, y el 12 de Septiembre Sara comenzó el nuevo curso. Atrás ha quedado el escarceo amoroso veraniego, tan repleto de pasión juvenil, que espera pronto retomar. Mirando el calendario del curso escolar, ya busca la fecha del puente más próximo para volver a visitar Castronuño y reencontrarse con Emilio.

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