Paz Martínez- Urdidora de versos

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

LA CONVERSACIÓN por Beatriz Fernández González (Madrid)

¿Dígame?

– Hola, mamá.

– Hola, cariño. ¿Quién es?

– ¡¿Quién es?! Mamá, soy yo. Tu hija. Tu hija única. ¿Cuánta gente te llama mamá?

– Podía ser alguien que se hubiera equivocado. Todo el mundo tiene una madre, ¿no? Ahora hay gente que tiene incluso dos… En fin, cielo, dime, ¿qué tal todo?

– Bien. Todo bien. He llegado hace un rato al hotel y ya estoy instalada.

– ¿Y qué tal él?

– ¿El hotel? Pues…

– ¡Qué hotel ni hotel! Hija, te pregunto por el chico.

– ¡Ah! Ni idea. No he tenido tiempo de hablar con él. Supongo que le veré en la cena.

– No debes ser así, cariño.

– ¿Así? ¿Cómo?

– Vamos a ver, te vas de viaje con un chico y te despreocupas de él nada más llegar. ¿A ti te parece que eso está bien?

– Mamá, por favor. Ya te lo dije. No me voy de viaje con ningún chico. Esto es un viaje de trabajo. Y él es un compañero de trabajo.

– Está bien, cielo. Si no quieres contármelo, no me lo cuentes. Pero no me mientas.

– No te miento, mamá. Te lo cuento tal cual es.

– Como quieras, hija. Yo solo te digo que le trates bien. Y procura no comer cocido estos días. Ya sabes que te produce gases.

– ¿Qué…? – Una relación puede irse a escardar cebollinos por un pedo mal tirado en el momento más inoportuno. Escucha bien lo que te digo, cariño. Sé de lo que hablo. Tú no existirías si mi primer novio no hubiera sido un pedorro. Bien majo que era. Pero, hija, unas ventosidades…

– ¡Mamá!

– Tú hazme caso al menos una vez en la vida. No tomes cocido.

– ¿Una vez en la vida? Siempre te hago caso, mamá. Demasiado caso me parece a mí…

– ¡Qué más quisiera yo! Cuando eras pequeña sí hacías caso. Entonces todavía eras una buena muchacha y una buena cristiana. Pero ahora, mírate.

– No voy a tomar cocido aunque sea lo único que haya para comer en toda la semana.

– Muy bien dicho, cariño. Esas son las decisiones que ayudan a consolidar una relación entre… “compañeros de trabajo”.

Por favor, mamá, no sigas con eso.

– Ya paro. No vayas a ir por ahí diciendo que tu madre se mete en tus relaciones… “laborales”.

– ¡Mamá!

– Cariño, si ya sabes que yo te lo digo para ayudarte. Solo quiero lo mejor para ti, cielo.

– No te preocupes tanto por mí, mamá. Yo te prometo que el día que salga con un chico, tú serás la primera en saberlo. Antes que el propio chico lo sepa.

– Eso tendré que verlo para creerlo, hija. Yo soy como Santo Tomás: ver para creer.

– ¡¿Tú?! Que te santiguas cada vez pasas delante de una iglesia como si Dios en persona estuviera en la puerta mirándote.

– Porque Dios mira con ojo vigilante. Siempre.

– ¡Mamá, por Dios!

– No blasfemes.

– No he blasfemado. Sólo he dicho “por Dios”.

– Tomas el nombre de Dios en vano. Tú, que te has convertido en una atea repugnante.

– ¿Repugnante? ¡Mamá, por Dios!

– ¡Que no blasfemes, canalla! De verdad que estoy empezando a pensar que no eres mi hija. No le reconozco, señora.

– Pero, ¿qué estás diciendo, mamá?

– No sé quién es usted.

– Mamá… ¿tú has bebido?

– ¿Me estás preguntando si estoy piripi? ¡Cómo te atreves!

– ¿Has estado de merienda con tus amigas?

– ¿Y eso que tiene que ver?

– Esas meriendas acompañadas con anís se tienen que acabar, mamá.

– Pues muy bien. Cuando te apetezca, vienes y nos detienes a todas.

– No creas que no me están dando ganas…

– Serías capaz. Toda una señora sargento de la Guardia Civil metiendo a su madre en el calabozo acusada de posesión y consumo de anís.

– Sí, bueno … Hola, ¿ya estás aquí?

– ¿Dónde?

– No. Perdona, mamá, no hablaba contigo. Es mi compañero, que acaba de llegar.

– ¿Ése al que no pensabas ver hasta la cena? ¿Y entra en tu habitación sin llamar ni nada?

– Sí, bueno… Es que se quedó la puerta abierta y… Mamá, voy a tener que dejarte…

– Mucho trabajo pendiente, ¿no, cariño? Como si lo viera.

– Sí… Sí, eso es, mamá. Bueno, que te dejo. Mañana llamo, ¿vale?

– Sí, cielo. Mañana hablamos. Y acuérdate: nada de cocido. Un beso. – Y tú nada de meriendas, mamá. Otro para ti.

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