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Miguel Delibes (Valladolid, 17 de octubre de 1920, 12 de marzo de 2010)

Miembro de la Real Academia Española desde 1975 hasta su muerte, ocupando la silla «e».Licenciado en Comercio, comenzó su carrera como dibujante de caricaturas, columnista y posterior periodista de El Norte de Castilla, diario que llegó a dirigir. Una de las primeras figuras de la literatura española posterior a la Guerra Civil, por lo cual fue reconocido con multitud de galardones; pero su influencia va aún más allá, ya que varias de sus obras han sido adaptadas al teatro o se han llevado al cine, siendo premiadas en certámenes como el Festival de Cannes.

Su primera obra, La sombra del ciprés es alargada, galardonada con el Premio Nadal de 1947, a pesar de que la obra no era del gusto de su autor, que la consideraba como un intento fallido en su busca de un estilo personal.

La Partida

Es una colección de diez relatos con personajes sórdidos que anhelan alcanzar un ápice de felicidad, aunque sea efímera

El argumento de los relatos, por lo general, se apoya en experiencias del propio Delibes o en circunstancias muy cercanas a él. “La partida”, por ejemplo, además de ser el relato que da título a este libro, que contiene otros nueve, cuenta la historia del enrolamiento de un muchacho en un barco mercante y tiene algunos rasgos autobiográficos, al evocar las experiencias del novelista en la Marina española durante la Guerra Civil. Estas experiencias aparecen también en las novelas “La sombra del ciprés es alargada” y “Madera de héroe”.

El primer relato trata de un joven Vallisoletano que se hace marinero porque es su sueño. Pero pronto descubre cuánto hay de idealización en su empeño y la cruda realidad de ese trabajo. Y de igual modo, el resto de los relatos de La partida nos muestran historias, escenas y anécdotas cotidianas protagonizadas por personajes de vidas anodinas y vulgares en las que no hay demasiado lugar para la esperanza:

-Un jardinero que encuentra su momento más feliz mientras riega un parque e intenta con su trabajo molestar a las parejas, en “El Manguero”.

-Los parroquianos de un bar que escuchan por la radio el empate a dos entre España y Uruguay en el mundial de Brasil en El Campeonato, mientras uno de ellos ignora sistemáticamente a su compañera

-Un pobre chaval que ha sido atropellado y conversa con la monja que le atiende en el hospital en La contradicción y cuya obsesión para esa monja es que el muchacho no muera solo si lo abandona por un segundo.

-Un preso recién salido de prisión que charla y se emborracha con un músico callejero en Nochebuena, En una noche así. Reflejo de la soledad y de las relaciones que esta provoca.

-El hombre que no se atreve a pedir una peseta a un amigo para coger el tranvía, en Una peseta para el tranvía. A veces nos olvidamos con facilidad de las personas hasta que necesitamos algo.

-Un hombre que, siguiendo los pasos de una muchacha, se cuela en una conferencia sobre economía para evitar durante un rato el frío de la calle, en La conferencia. Cuando hace frío no importa si no sabes nada de economía.

-otro que disfruta de liar su primer cigarrillo tras un par de semanas sin fumar… Ese momento de placer que no se debe interrumpir jamás.

Y así hasta diez relatos que solo se pueden contar como los cuenta Delibes.