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SOBRE EL AUTOR (1942- 2003)

De formación autodidacta, tras publicar con el seudónimo de Ray Sorel dos novelas policiacas —Besaré tu cadáver (1963) y Han matado a una rubia (1964)—, se dio a conocer como narrador con la obra La torre de los vicios capitales (1968), que empezó a escribir en inglés durante el periodo que vivió en Londres en 1964.

Terenci Moix se convirtió en uno de los escritores más leídos de la literatura española tras la publicación de No digas que fue un sueño (Premio Planeta 1986), con más de un millón de ejemplares vendidos. Nacido en Barcelona en 1942, aunque le gustaba decir que había nacido en Alejandría. Durante los años sesenta residió en Londres, París, Roma y Egipto. 

NO DIGAS QUE FUE UN SUEÑO

Es una novela de amor, sobre fondo histórico, enmarcada en un período histórico apasionante: la caída del imperio egipcio en su última etapa Ptolemeica[i]  amenazado por el imperialismo de la todopoderosa Roma. Tereci Moix revindica con esta novela la figura de Cleopatra VII, una de las mujeres más fascinantes de la historia, como una mujer original, contradictoria, culta, maternal, enamorada y a la vez política, muy diferente al personaje con que se la suele representar en el cine.

La historia arranca desde el momento en que la célebre reina Cleopatra ha sido abandonada por su amante, el romano Marco Antonio tras el asesinato de Julio César ha acudido a Roma junto al emperador Octavio augusto y el interrex (magistrado romano) Lépido para, en aras de la conveniencia política, casarse con Octavia, la hermana de su amigo Octavio. Tras su marcha, Cleopatra ha dado a luz a los gemelos habidos con Antonio, Alejandro Helios y Cleopatra Selene II. Sin embargo, la relación de Antonio con Octavio se deteriora, su carrera política se atasca, y como añora a Cleopatra, tras fracasar en su campaña asiática contra los partos, vuelve a Alejandría. En el corazón de ambos, se debaten todos los conflictos del amor y la pasión, que culminarán con nuevos encuentros, encaminados, como todo el mundo sabe, a un destino fatal.

Cleopatra sueña con que su hijo Cesarión, habido de una anterior relación con Julio César, se convierta en «rey de reyes» de todo Oriente. Para ello, convence a Antonio de que debe enfrentar a Octavio, y a Roma. Antonio y Octavio se enfrentan en la decisiva batalla de Accio, y Antonio sufre una tremenda derrota naval. ​ Después de eso, Antonio y Cleopatra comprenden que sus días y los de Egipto están contados.

A través del amor de Antonio y Cleopatra, el autor presenta una imagen minuciosa de la antigüedad clásica, haciendo viajar al lector a Atenas, Roma, Antioquía, Judea y, por supuesto al Alto Nilo.

Para contarnos la historia Terenci Moix divide la narración en cuatro partes, Serpiente del Nilo, Octavia, Cesarión y El dios abandona a Antonio.

El primer libro, Serpiente del Nilo empieza con la amargura de la Reina de Egipto por el abandono de su amado.

El segundo libro, Octavia, nos muestra como era ésta. Segunda esposa de Marco Antonio y hermana de Octavio Augusto, encarnaba la esencia de la matrona romana, su nobleza y prestancia. La describe como una mujer bella, tanto como Cleopatra, y  enamorada de su marido Marco Antonio.

El tercer libro es Cesarión Han pasado los años y aquel niño del primer libro es ya un adolescente al que se le forma para poder cumplir las expectativas que su madre ha depositado en él.  Es también en este libro en el que se narra el reencuentro de Cleopatra con Marco Antonio

El cuatro libro, El dios abandona a Antonio. Es la caída. La batalla de Accio es definitiva. Derrotado Marco Antonio vuelve a Alejandría, donde su reina lo recibe con todo el amor que le profesa. Solo resta esperar la llegada de las legiones romanas. La historia es conocida y la muerte de Cleopatra ha sido representada en el arte en numerosas ocasiones.


[i] Estirpe de varias generaciones de Ptolomeos. Ptolomeo I el Salvador, fue un general grecomacedonio al servicio de Alejandro Magno y uno de los tres diádocos que se disputaron el control de su extenso imperio. Ptolomeo se convirtió en gobernante de Egipto en el 323 a. C.​ y allí inició una dinastía, también conocida como Lágida (que deriva de Lagos, el que se cree que era el nombre del padre de Ptolomeo) que controló el país del Nilo en los siguientes tres siglos.