El autor: (Azinhaga, 1922- Lanzarote, 2010) Periodista, dramaturgo y escritor. Publicó su primera novela, Tierra de pecado, sin mucho éxito y luego pasó veinte años sin publicar nada. El conjunto de su creación literaria le ha consagrado como autor universal, gracias a su capacidad para idear un mundo propio y a su singularidad que, junto con su controvertido enfoque de la historia y la cultura, le han proporcionado un sinfín de galardones, entre los que destaca, con voz propia, el premio Nobel de Literatura en 1998.

CAIN: Es el último libro del premio Nobel, publicado por primera vez en 2009. La novela resulta aguda, irónica, brillante y divertida.

Saramago, siempre provocador, cuenta los episodios vividos por Caín después de haber sido condenado por Dios a errar por la Tierra. Debido a esto, Caín visita a varios de los personajes del Antiguo Testamento, siendo testigo directo de las relaciones de éstos con Dios.

El personaje protagonista, Caín, está trazado de forma brillante, y resaltan las divertidísimas peripecias con las que nos lleva en su viajar errante, gracias a que posee la habilidad de viajar a través del tiempo por los acontecimientos más relevantes de la biblia, conocidos por todos. Sus diálogos con otros personajes bíblicos y hasta con el mismo Dios brillan por su sutileza e inteligencia. La trama de la obra comienza en el momento en que dios dota a los hombres con el don de la palabra y estos ya pueden cuestionar las decisiones de su creador lo que provoca que la criatura creada pueda cuestionar a su creador.. Se basa en el desarrollo satírico de Caín, uno de los personajes más oscuros de la historia bíblica y lo acompañan otros muchos otros personajes de los primeros libros del Antiguo Testamento, que ocupan un lugar fundamental en la trama.

Saramago elige a Caín porque en la Biblia realmente no tiene mucha historia. Mata a su hermano y toma una vida errante, sin quedar más nada escrito, por eso lo tomó como personaje. De alguna manera lo saca del ostracismo y le permite desarrollarse a través del tiempo.

En un itinerario heterodoxo, recorre ciudades decadentes y establos, palacios de tiranos y campos de batalla de la mano de los principales protagonistas del Antiguo Testamento, imprimiéndole el humor refinado que caracterizan su obra. 

El Vaticano lo condenó al infierno por esta obra, aunque la obra está escrita con mucha elegancia y no es para nada ofensiva. Caín pone de manifiesto lo que hay de fresco y extraordinario en la prosa de Saramago: la capacidad de hacer nueva una historia que se conoce de principio a fin. Un irónico y mordaz recorrido en el que el lector presencia el desafío entre el creador y su criatura que en cierto modo se produce de una manera inconsciente.