Como me habéis pedido, subo la entrevista que me hizo Cristina Neria en 2018.

ENTREVISTA A PAZ MARTÍNEZ

  • ¿Cómo desembarcas en el mundo de la literatura?

En la literatura uno más bien se embarca y navega a través de ella desde la más temprana edad. El primer paso creo que es encontrar placer en la lectura desde la infancia; eso desarrolla la capacidad para escribir. Comencé de muy niña con cuentos y pronto descubrí la poesía, pero tardé muchos años en decidirme a publicar. En este paso hubo diversos factores importantes que me dieron el primer empujón. Primero una amiga me animó a abrir un blog (Versos en Somoza), y el cantautor y amigo Moncho Otero me retó a enviar mis poemas a la editorial Marciano Sonoro a cambio de poner música a mi poesía. Moncho, me dijo que un poeta que no muestra su poesía no es poeta y que eso se lo había dicho una vez su amiga Gloria Fuertes así que no pude negarme. También la situación que vivía entonces con relación a mi salud me dio el valor necesario ya que me obligó a plantearme si estaba haciendo lo que me hacía feliz y si estaba dejando la huella que verdaderamente quería dejar. Todas estas razones me llevaron a enviar mi primer poemario, “De Musgo y Piedra” a Jesús Palmero y Cristina Pimentel de Marciano Sonoro.

  • Entiendo que además serás una gran lectora. ¿Algún autor o autora que creas que te ha marcado

He leído mucho y de todo. A veces un libro llega en un momento determinado de la vida y resulta ser justo aquello que necesitamos o lo recibimos en ese minuto en que somos incapaces de disfrutarlo. De niña me marcó mucho un libro titulado “Campos verdes, campos grises” de Úrsula Wolfel, un libro que trata de marginados, de la opresión y de discriminación racial, de la guerra, de conflictos en el ámbito individual y social, de prejuicios, de separaciones matrimoniales, de hambrientos, de alcohólicos… Fue una lectura obligada en el colegio, un libro maravilloso que nos pone los pies en la tierra.

  • ¿De dónde saca Paz Martínez su inspiración?

La inspiración creo que nace de dentro, de lo que sentimos y de como lo concebimos. Nace de leer poemas que me remueven por dentro, de conocer historias de cada día que tocan la fibra, de observar y sobre todo del silencio. Cuando todo se calla y el mundo se va a dormir todo se puede volver poesía.

  • ¿Qué te aporta escribir?

Me aporta encontrarme conmigo misma. Decir cosas que puedo expresar con tinta sin que me tiemble la voz. Escribir para mi es crear un micro mundo donde no necesito nada más que palabras y en el que me siento a salvo de todo. Todo el mundo debería escribir lo que fuera, cualquier cosa, porque resulta terapéutico plasmar lo que se piensa o siente en un papel, desahogarse, expresarse y reconocerse. La magia de la escritura para mí está en que termino escribiendo cosas que no alcancé del todo a imaginar.

  • ¿Consideras que el mundo de la literatura es algo ingrato?

Depende de para quién, de las pretensiones de cada uno. El mundo es ingrato en general, pero escribir es una de esas cosas en la vida que quien la realiza es porque la ha elegido y no hay mucha gente que pueda invertir su tiempo en hacer lo que le gusta. Pero si buscamos éxito y reconocimiento, entonces sí podemos sentir la literatura como un mundo ingrato porque a ese nivel llegan sólo unos pocos. A nivel personal no siento ingratitud como autora porque siento que el lugar que ocupo es el que me corresponde y no tengo grandes ínfulas de poeta y como lectora siento verdadero agradecimiento de que exista gran diversidad de estilos literarios con los que recrearse.

  • ¿Supone un hándicap en este campo ser mujer?

Opino que cada vez menos. La sociedad día a día se está sensibilizando con el hecho de que la mujer se haya visto obligada a permanecer en segundo plano en distintos ámbitos de la vida. En los diversos actos en los que he tenido la oportunidad de colaborar este año en los cuales se reivindicaban varias escritoras que fueron invisibilizadas pude comprobar con gratitud como participaron gustosamente hombres del mundo literario para darles el reconocimiento que les fue negado por ser mujeres. El día en que esta pregunta ya no sea necesaria habremos conseguido que cada cual sea leído o no, por sus cualidades literarias y no por ser hombre o mujer.

  • ¿Tus raíces maragatas se reflejan en tu escritura? ¿Te gusta escribir de la tierra?

Siempre trato de añadir poemas que hablen del pueblo, de esta tierra, de la despoblación rural o de los paisajes. Puede no ser, tal vez, el mejor lugar del mundo, pero es sin lugar a dudas mi lugar en el mundo y se merece versos, se merece que cuidemos de ella y que la mantengamos viva en este tiempo de olvido que sufre.

  • “De musgo y piedra” fue tu estreno en el mundo editorial. ¿Qué crees que te aportó tu primer trabajo?

“De musgo y piedra” sobre todo me aportó cercanía con los míos. El apoyo de mi gente querida en un tiempo difícil. Fue un verdadero intercambio de emociones. Yo abrí las puertas a mis paisajes interiores, derribé ciertos muros y compartí mis batallas con ellos lo que nos acercó aún más. Eso es lo verdaderamente importante de la poesía, comunicar. Con referencia al mundo editorial me dio cierta seguridad y me acercó a muchos autores de los círculos literarios leoneses con los que siempre es un placer compartir poesía.

  • Nos movemos en el mundo de lo inmediato, la era digital, las relaciones más virtuales que personales. ¿Crees que ahora más que nunca es necesario pararse a reflexionar sobre los sentimientos y experiencias?

Ciertamente parece que nos evadimos de la realidad a través de la tecnología que nos ofrece la era digital. Deberíamos proponernos un día sin internet, un paseo semanal por el campo, una salida con amigos y sin teléfonos…. Tenemos un millar de amigos en Facebook que somos incapaces de reconocer por la calle y mucho menos de dirigirnos a ellos sin una pantalla de por medio. Creo que vivir en directo, hacia fuera, no solo es necesario si no saludable. Necesitamos relaciones reales, experiencias reales y sentimientos reales.

  • Acaba de ver la luz tu segundo poemario. ¿Qué vamos a encontrarnos en “En los márgenes del tiempo”?

Supongo que es en parte una reflexión sobre el tiempo, sobre el que vivimos y el que se nos escapa sin vivirlo. He tratado de acercar este poemario a todos aquellos que no acababan de entender la poesía añadiendo una cita que ayuda a introducir al lector en el poema. Y he querido que la mayor parte de las citas sean de autores que son o residen en la provincia porque aquí tenemos un movimiento literario que no debemos obviar.

  • ¿En qué lugares vas a presentarlo?

La primera presentación procuro siempre hacerla en mi pueblo, Santa Colomba de Somoza y a partir de ahí voy a donde me permitan compartir mi poesía. Estuve en Filiel, Valderrey; Molinaseca, Val de San Román y Ponferrada. Noviembre me llevará al Candil en León, a Valladolid, a Astorga el día 24 de noviembre y a la Bañeza. Estaré en Madrid centro en primavera y también en Majadahonda.

  • ¿Tienes más proyectos editoriales en la “recámara”?

Siempre hay ideas, cosas que retomar, otras que modelar, pero apenas hace dos meses que publiqué “En los márgenes de tiempo” así que de momento lo estoy disfrutando y aún no he pensado en el siguiente proyecto.

  • ¿Has pensado embarcarte en algún otro género o la poesía es lo que te sale del alma?

He escrito algunos relatos que aún no han visto la luz y micro-relatos que se han publicado en varias antologías. Me gustaría ser más decidida en el campo de la narrativa y continuar trabajos que están esperando su momento, pero donde realmente me siento cómoda es en el género poético, aunque no descarto nada ya que escribir es una práctica con la que uno puede permitirse experimentar siempre que no se pierda la perspectiva, pues cualquier arte no tiene sentido si no busca ante todo expresarse y disfrutar.