SOBRE LA AUTORA

Gaditana de nacimiento, Elvira Lindo (Cádiz, 1962) periodista y creadora del personaje de Manolito Gafotas, logra ahora con A corazón abierto (Seix Barral), la que para muchos es su mejor obra.  Estamos ante el primer libro que escribe Elvira Lindo en diez años, pero todas sus señas de identidad siguen ahí, como el uso del humor como contrapunto a la gravedad. La propia autora afirma que lleva toda la vida preparándose para escribir esta obra. 

A CORAZÓN ABIERTO (Marzo 2020)

La autora cuenta su infancia a través de la figura de sus padres. Coge de la mano al lector para llevarle a través de un territorio que trasciende lo personal al lograr que este se identifique con su historia, a través de sentimientos comunes a casi cualquier niñez. En esta lectura se crea un espacio íntimo pero compartido. La autora se nos presenta como la gran observadora, la que no juzga, la que tan sólo quiere comprender.

Elvira Lindo cuenta la historia de su familia sin tapujos. cuenta la apasionada y tormentosa relación de sus padres convirtiéndolos en personajes literarios para aproximarse a ellos con libertad, claridad y sabiduría. Traza cómo la personalidad excesiva de él y el corazón débil de la madre se imprimieron en el pulso de la vida de toda la familia. El prototipo de su padre es “de manual del español de barrio”: el bar, el humo del cigarro, la virilidad y el mando. Aunque Manuel, el padre, es también muy admirable, un hombre que atrapa por su peculiaridad, por saber lo que le gusta y lo que quiere conseguir. Un hombre que cree en la justicia social, en la riqueza repartida, en la sanidad y en la educación pública. 

Partiendo de un episodio familiar ocurrido en 1939. Su padre, un niño de ocho años, aparece en Madrid; está solo y lleva encerrado en su puño un papel con la dirección apuntada de su tía. Escribiendo esta historia Elvira Lindo ha entendido muchos comportamientos familiares creando un homenaje a una generación, la de nuestros progenitores; quienes permanecieron en España en la inmediata posguerra y que, sin queja ni lamento, se concentraron en sobrevivir. 

El libro es una evocación literaria con apariencia de novela en la que la familia Lindo habita unas páginas de autorretrato y retrato emocional, de desnudo interior, íntegro y transcendental donde la ironía ha cubierto todas las sufrimientos familiares transmutándolos en un repertorio de anécdotas humorísticas.

La lectura me ha emocionado, he empatizado mucho con su familia que me recuerda muchas facetas de la mía y especialmente con su padre, ese niño que con apenas nueve años llega a Madrid solo. He llegado a pensar que a todos estos héroes no les hemos reconocido todo lo que nos han ofrecido, no les hemos recompensado toda su pesadumbre. Y le debemos el futuro que hemos disfrutado. Son niños marcados, niños que no pudieron mostrar sus emociones ni denunciar sus privaciones, niños que se hicieron hombres demasiado pronto. Hombres que vivieron con sus traumas sin desistir en ningún momento, sin lamentaciones. Pero que terminaron siendo hombres que imploraban en silencio amor y cariño que se les había escatimado.

Accede a mi reseña en Hoy puede ser un gran día sobre A corazón abierto de Elvira Lindo.