Permaneces en silencio, apartada, inmóvil….

La laguna

Siempre hay un primer paso, un punto de inflexión, una decisión que se toma sin mirar atrás. Mi primer paso, aquel que provocó el nacimiento de mi poemario “De Musgo y Piedra” en el año 2016 estuvo marcado por el instante en que paseaba junto a Moncho Otero por los alrededores de la Laguna Cernea hablando del valor de la poesía y de la necesidad de mostrarla al mundo para que sea un lugar menos sórdido y porque como él me repite sin cesar, eso le dijo siempre su amiga Gloria Fuertes, que el poeta que se queda en casa sin mostrar al mundo sus versos no es poeta. No tengo una opinión forjada con respecto a esta afirmación pero reconozco que ante tantas dificultades que se presentan en este desapacible mundo no está de más alzar la voz con versos, alegrar el mundo con arte.

Ahora mis pasos a través del verso continúan compartiendo ritmos con este amigo que me acompaña con su voz y su guitarra convirtiendo mi poesía en canción. Algún día, no lejano, este dúo recogerá su trabajo en un disco rebosante de versos y de música para conservar siempre la memoria de esta amistad forjada a raíz de fundir esta tierra que recorremos juntos con el amor por la poesía. Por lo pronto, el poema La laguna ya tiene su canción aunque por el momento la única manera de disfrutarla sea en riguroso directo.